martes 10 de noviembre de 2009

LA CAÍDA DE UN MURO, 20 AÑOS DESPUÉS


No sé que estaba haciendo en ese momento, Ni tampoco qué pensé aquel día. Tan sólo tenía 5 años, pero pronto comprendí que ese muro era importante, pero que su caída lo era aún más.
Aún sin recordarlo, puedo sentir, aproximadamente lo que sintieron los que cruzaron los pasos fronterizos esa noche.

Incrédulos, como casi siempre, pero esperanzados como casi nunca, oyeron en la televisión que las fronteras se abrían desde ese mismo momento. Se echaron a la calle, fueron a las puertas y se encontraron con ellas cerradas, como siempre desde hace años. Fueron llegando poco a poco, no pretendían dejar sus casas si comprar como locos lo primero que vieran tan sólo querían volver a pasear por las calles de una ciudad que había sido suya. Una ciudad por la que pasearon, disfrutaron, odiaron e incluso se enamoraron, una ciudad que les habían arrebatado. Una puerta, la de Branderbusgo que nunca volvieron a ver.

Pero esa noche todo fue diferente, los guardas cedieron, abrieron las puertas y los que esperaban pasar por ella, lo hicieron, se reencontraron con sus familiares, los que estaban al otro lado y se sintieron de nuevo berlineses, al poder caminar libres por cada una de sus calles, al recordarlas, auqnue habían cambiado lo suficiente como para que no fueran reconocibles.

Aquella noche algo cambió en el mundo, algo dejó de enfrentarnos. Se acabó la Guerra Fría y con ella el régimen comunista. Aún quedaban muchas cosas que cambiar en el mundo. No todo se arreglo con abrir las fronteras, con derrumbar el muro, sin embargo fue el primer paso, quizá el más difícil.

Por ello deberíamos aprender cada día a abrir una puerta, a atirar un muro y hacer más fácil a los demás pasear tranquilos por las calles de la libertad.

miércoles 21 de octubre de 2009

NIÑOS Y CLASES DE MATEMÁTICAS

Después de cualquier manifestación controvertida, o en la que intervienen dos partes enfrentadas, se produce un baile de números. Las cifras de los participantes es inflada, casi siempre por los organizadores de la marcha y amortiguada por los datos que aportan las fuentes oficiales. Una vez más, ninguno de los dos grupos se pusieron de acuerdo el pasado sábado en la manifestación en contra de la reforma de la ley del aborto que se celebró en Madrid.

La diferencia entre los números de los organizadores (2 millones de asistentes) y la Policía Local de Madrid (500.000 personas) son escandalosamente diferentes y eso que los dos parece se refieren a la misma manifestación. Esta diferencia, al final, se queda en un anédota e impide a los ciudadanos conocer realmente la repercusión de la manifestación. Unas cifras que son objetivas no se pueden manipular de esta forma por uno y otro lado y deberían establecer unos sistemas de medidas reales y objetivos y no contar al bulto, como parece que hacen.

Por otro lado, y sin entrar en la justificación o no de la manifestación, asistieron familias enteras reivindicando un sí por la vida, como si alguien hubiera dicho lo contrario. Muchos de los asistentes eran niños, algunos incluso menores de diez años, que repetían frente a las cámaras y micrófonos las frases que habían repetido hasta la saciedad sus progenitores, o incluso, más grave, refrendaban lo que les decían los reporteros de informativos poco objetivos. Con ello quiero decir que para un adulto, con sus dos dedos de frente, reflexivo y cabal es difícil hacer una valoración al respecto, comprendiendo que la línea que separa el bien del mal es, a veces, demasiado difusa. Por lo tanto, decidir para un niño si la reforma de la ley del aborto es buena o mala para él, si le beneficia o le perjudica o si va en contra de sus convicciones morales no es nada fácil.
Dejemos de utilizar a los niños y menores como bandera y de hacerlos partícipes de manifestaciones, cuando aún no tienen sufiente madurez para valorar los motivos que les llevan a ellas. Dejemos que cada uno decida lo que debe o no debe hacer y dejemos de pensar que esta, o cualquier otra ley del aborto, obliga a cualquier mujer a abortar.

jueves 1 de octubre de 2009

OBJECIÓN DE CONCIENCIA

En la última semana se ha autorizado la venta de la píldora del día siguente en las farmacias sin receta. Una medida que me parece positiva para los "accidentes", aunque luego habrá que recoger las cifras de su utilización.
Pero pasando de puntillas acerca de la moralidad acerca de su venta libre, que no barata porque una única pastilla de este tipo cuesta unos 18 euros, una cifra adecuada a mi parecer, ya que los adolescentes no tendrán tantas facilidades a la hora de comprarlas, lo que más me asombra es aún la posibilidad de la objeción de conciencia.
Los farmaucéticos pueden negarse a venderlas en su establecimiento, aunque tengo algunas dudas a este respecto, ya que he oído varias versiones, por un lado que no pueden dejar de venderlas y por otro que pueden acogerse a la objeción. Decía, que existe la posibilidad de que un establecimiento legal y reglado por el gobierno (de acuerdo con las leyes de cupos de farmacias por número de habitantes) pueden negarse a vender un producto medicinal a cualquier persona porque va en contra de su moralidad. Creo que a las altura del siglo XXI en la que estamos deberíamos dejar de lado estos recodos obsoletos de una moralidad antigua y apolillada.

Por supuesto que estoy de acuerdo con que cada cual piense y crea en lo que quiera, pero unos organismos regulados por el gobierno y al servicio de la salud de la sociedad no pueden estar ligados a cosas como ésta. Pongamos el caso que el 80 % de las farmacias se negaran a vender la píldora del día después, ¿cuantos embarazos no deseados habría?, ¿Cuántas personas no podrían acceder a un medicamento al que tienen derecho por ley? ¿Está antes la ley o la moralidad de quien nos vende?. Al fin y al cabo la Farmacia sigue siendo un lugar de servicio a la sociedad y no debe verse interrumpido por las ideas de los vendedores.

La objeción de conciencia se podría aplicar a cada situación de la vida, cada persona puede creer en algo y no por eso su vida, trabajo, acciones y amistades deben ir en consonancia con sus creencias, que no tienen que compartir los demás.
El respeto comienza por dejar elegir a los demás y que cada uno actúe según su conciencia, no trazar un camino que se debe seguir porque es el que yo creo que es el adecuado.

Imagen tomada de www.eleconomista.es

sábado 19 de septiembre de 2009

ECOLOGISMO DE MODA

"Bolsa Caca", o "A todos nos gustan más los animales que las bolsas" son algunos de los eslóganes que ha utilizado una conocida Cadena de Grandes Almacenes para declararle la guerra absoluta a las bolsas de plástico de usar y tirar. Una gran campaña, spots en televisión, vallas y un sinfín de más iniciativas para concienciarnos del daño que hacemos al medio ambiente al utilizar bolsas de plástico.
Una gran idea la de Carrefour y una gran iniciativa, que hace que pensemos, que es verdad que nuestros comportamientos cotidianos afectan de manera grave al estado del planeta. La campaña de los grandes almacenes nos deja la idea en la cabeza de que podemos recurrir a otro tipo de bolsas y dejar de una vez de utilizar las de siempre. Sin embargo, detrás de todo esto se esconde una realidad, que Carrefour va a dejar de repartir gratuitamente bolsas de plástico como hacía hasta ahora.
A estos grandes almacenes le agradezco su sensibilidad con el medio ambiente, sin embargo lo que me fastidia es que la gran campaña intente encubrir una medida de ahorro de la cadena. Cierto es que las dos cosas me parecen bien, tanto la campaña como la medida de ahorro, lo que no me gusta es que me intenten vender la moto, que me quieran convencer de que la iniciativa de eliminar de sus centros comerciales las bolsas de plástico tiene un motivo más ecológico y solidario que uno económico. He hecho unos cálculos aproximados del dinero que puede ahorrarse la compañía al eliminar las bolsas, muy por lo bajo, Carrefour se ahorra con esta medida más de 15.000 euros todos los días. Vamos, que puede pagar unos cuantos sueldos cada día con el beneficio. Sin contar el dinero que consigue con la venta de bolsas ecológicas.
Me gustaría que muchas empresas con poder y dinero en España desarrollaran campañas de concienciación y que predicaran con el ejemplo, como hace en este caso Carrefour, pero que sean sinceros y que no intenten convencernos de que les mueve la ecología en lugar del dinero.

Imagen tomada de: http://verdeygris.com/


martes 15 de septiembre de 2009

SENDEROS HACIA PLANETAS HABITABLES

Éste bien podría ser uno de esos lemas que adopta con increíble éxito la multinacional IKEA, sin embargo, se trata del nombre de uno de los congresos de científicos que tiene lugar en estos días en Barcelona. El objetivo principal es aunar esfuerzos y engatusar a algún gobierno que costee tan increÍble hazaña.

Al paso que vamos quizá dentro de unos años veamos cómo la única opción de seguir viviendo en un planeta no contaminado sea irse de la Tierra y encontrar otro placentero lugar en el que modificarlo y ponerlo a nuestro gusto, sería la "republica independiente de mi planeta", que redecorar cada año, como si fuera una habitación.

Al margen de comparaciones, uno de los objetivos es encontrar vida en esos planetas, es decir, dar repuesta certera de una vez a alguna de esas preguntas que la humanidad de hace sin cesar. Quizá si este hecho quedara demostrado tendríamos que replantearnos otra filosofía de vida, dejar de pensar en el centro del universo y convencernos de que nuestra existencia tiene más de casualidad que de intervención divina.

Quizá la historia del hombre no vuelva a ser la misma jamás, o se convierta, como ha pasado con la llegada del hombre a la Luna, en un mito, alabado por muchos e increíble para otros. Hasta es posible que dejemos de imaginarnos a nuestros vecinos planetarios y al final sean solo unas bacterias con menos inteligencia que un mosquito, o que todo se quede, como ocurre en otras ocasiones, en un mero intento de conocer lo que nos rodea. El ser humano por encima de todo, tiene curiosidad y necesita mirar por la cerradura, para comprobar, después, que todo lo que había imaginado era mil veces mejor de lo que vió con sus propios ojos.

Imagen tomada de: http://ecoplanets.fullblog.com.ar/tag/planeta/

lunes 31 de agosto de 2009

GOOGLE Y EL MONSTRUO DEL LAGO NESS

Cuando pensábamos que los tentáculos de Google ya no podían llegar más lejos, demuestra, supuestamente, la existencia de Nessy, el mounstro del Lago Ness. Y es que un agente de seguridad británico dice haber encontrado, mediante Google Maps, la imagen de que el mounstro del Lago Ness existe y que no sólo se trata de una leyenda con testigos más que dudosos. Parece que Nessy, ha logrado escapar a todos los adelantos científicos, a las cámaras de fotografía y vídeo, incluso a los muchos observadores con demasiado tiempo libre. Pero, al parecer, no ha podido evitar a las lentes de los satélites.

Claro que para verlo hay que emplear un poco de imaginación, igual que cuando miras las nubes y llegas a encontrarle una determinada forma, la mancha blanca bien podía ser un barco. Pero aún así sin pruebas y siendo sólo una leyenda me gustaría creer que existe, igual que se han encontrado calamares de más de 20 metros de longitud o animales fluorescentes en el fondo del mar.
Nos jactamos de conocer nuestro planeta, de haber descubierto y visitado la mayor parte de la superficie terrestre y de poder sobrevivir en cualquier lugar del mundo, por muy duras que sean condiciones, pero a veces nos olvidamos que 3/4 partes de nuestro planeta está cubierto por las aguas de que hay cientos de islas que no hemos pisado, y miles de animales de las que no tenemos constancia de su existencia. Tratamos de conquistar el espacio sin reconocer que en realidad somos una minúscula molécula de H2O en un inmenso océano del que no conocemos nada.

En este enlace podéis leer el artículo del periódico Público y ver la imagen de Google Maps.

Imagen tomada de: http://viajero.nireblog.com/

lunes 17 de agosto de 2009

PALABRAS LETRAS Y PROPIEDAD

Desde hace algún tiempo la Sociedad General de Autores de España SGAE se parece más a la Inquisición que a una organización creada para proteger a los autores de la expiliación, de los plagios y la utilización libre y gratuita de sus obras. Realmente la concepción inicial de la sociedad parece positiva, pero cuando se llega a los límites en los que nos encontramos debemos de mirar desde otra perspectiva y reconocer nuestros errores.
La semana pasada la SGAE denunció y solicitó al pueblo de Zalamea de la Serena la cantidad de 12.000 Euros por la representación popular que realizan los habitantes de la localidad cada agosto. Una representación que, gracias al apoyo de los extremeños y visitantes y la pasión de los intérpretes, se ha convertido en Fiesta de Interés Turístico Regional de Extremadura. Más de 600 vecinos participan en la obra, elaborando sus propios trajes y siempre con la aportación altruista que nos da la ilusión. Tres meses de arduos ensayos, repeticiones, retoque de vestuario, animales prestados, todo se une en el fin de semana en el que se representa la obra. Obra que no es la original de Calderón de la Barca, sino una adaptación de Francisco Brines, que la regaló al pueblo de Zalamea y que se leva representando de esta forma 15 años.
Con qué derecho la SGAE reclama la Ayuntamiento de la localidad una cantidad, por mínima que fuera, que no es el caso, por la representación de una obra donada por el legítimo autor de la misma y que se ha conformado como uno de los atractivos turísticos de la zona. Todos podemos reclamar nuestros derechos y lo que se considera nuestro legalemente, por lo que también podremos reclamar el derecho a disfrutar de un regalo, sin ataduras y sin pagos, sin reproches porque los regalos son altruistas, hechos desde el corazón y libres. Por ello, la SGAE, no debería reclamar lo que no es suyo, si en su momento el autor no lo consideró oportuno.
¿Quién vive de la recaudación de la SGAE?, ¿luego se reparte entre todos los músicos que tienen que pagar por interpretar sus propias canciones?. Yo creo que no. La cultura debe ser gratis, sin que por ello no haya que proteger a los autores de la misma. Sinceramente, la música no se hubiera convertido en lo que hoy es para la humanidad si una Sociedad de Autores hubiera hecho esto en el siglo XV.
¿Cuánto os va a cobrar la SGAE por leer este post?, quizá hoy nada, pero dentro de poco, si permitimos que esto continúe así, deberemos pagar por leer una nota pegada al frigorífico.