martes, 25 de febrero de 2014

UNA MENTIRA MUY VERAZ

Este era un buen motivo para volver a escribir. Durante todo este tiempo siempre he tenido ganas, pero de verdad que no ha habido un tema que me motivara tanto como este.


Estoy segura que muchos de vosotros no compartiréis mi opinión, pero creo que todos deberemos de admitir una cosa: hace mucho tiempo que no veíamos en televisión algo tan llamativo e interesante. Ya no hablo del engaño o del uso de un momento de la historia decisivo en los últimos años, hablo del fenómeno "Operación Palace", hemos sido testigos de un hito en la historia de la televisión en España, aunque muchos estén aún criticando el engaño o la actitud de los "compinches". Este momento, os guste o no será objeto de estudio en las facultades de ciencias de la información, igual que yo en su momento estudié "La Guerra de los Mundos" de Orson Welles. Y puestos a comparar, hagámonoslo bien.

Por si no os habíais dado cuenta, Évole ya nos informó al principio de que todo era un experimento, sólo que no quisimos verlo, pensamos que se lo decía a los espectadores del pase privado del documental. Welles también avisó a los espectadores de que lo que iban a escuchar era una representación radiofónica de una novela, pero lo hizo sabiendo que sus espectadores no se enganchaban a su programa hasta que no acababa otro de mucha audiencia en otra emisora de la competencia, así que los estadounidenses de 1938 y los españoles de 2014 nos dejamos engañar. Sobre todo por las formas, la estructura de un informativo y conexiones en diferentes lugares en el caso de Orson y los testimonios y una voz increiblemente veraz en el caso de Jordi.

Todos sabemos que el que pega primero lo hace dos veces, pero debemos perdonar la ingenuidad de los estadounidenses, porque no estaban familiarizados con el mundo de la comunicación, al menos no tanto como nosotros, y sin embargo a ambos nos engañaron igual.

Los medios, los testimonios, la estructura y porqué no, la falta de información y esa manía de los españoles en creer en mil teorías de la conspiración, la idea no era tan descabellada, o sí. ¿Nos hubiéramos creído la invasión de los extraterrestes? Puede que sí, porque al igual que detrás del 23-F, hay muchos documentos secretos, clasificados mejor dicho, que no hemos visto y la vivencia de muchas personas que saben o sabían más de lo que se contó. Que si el papel del Rey, que si el Elefante Blanco, que si imágenes escondidas en los archivos de TVE...

Sea como sea, Évole, nos la ha jugado, nos ha engañado, nos ha mentido pero creo que la sociedad española es lo suficientemente adulta y tiene a su alcance los medios necesarios para aceptar sin rencores un golpe como éste. Puede que la próxima vez no creamos todo lo que nos cuentan, puede que muchos no crean en "Salvados" nunca más. Pero sólo quiero que penséis que ningún periodista de este país ha contado las cosas de forma tan clara y con todos los puntos de vista posibles como Évole, sin lenguaje rebuscado, sin florituras, sin parecer erudito y sin tratarnos como tontos. Ni siquiera en "Operación Palace", al final nos dijo la verdad. 

1 comentario:

Chema dijo...

qué lecciones se pueden aprender? Para mí, tres.

1. Es muy fácil engañar a la opinión pública. Cada día surgen cientos de fakes en forma de vídeos o montajes fotográficos. Uno de los últimos fue la falsa foto de Hugo Chávez intubado. ¿Quieren un ejemplo peor? Los servicios secretos de EEUU engañaron a The New York Times sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak en 2002. Nunca existieron. Pero el NYT publicó tantos informes y declaraciones de ‘ingenieros químicos iraquíes’ que EEUU y más países fueron a la guerra. Una mentira.

2. Los gobiernos mantienen en secreto demasiados documentos. Una cosa es no revelar información que afecte a la seguridad nacional, y otra es mantener bajo llave documentos históricos que el pueblo debe conocer. Han pasado 33 años del 23F y poco a poco se van conociendo más cosas. En 2003, elmundoTV emitió a través de Antena 3 las conversaciones entre García Carrés y Tejero que ayer se reproducían. ¿Es que nos van a seguir ocultando papeles? A escala internacional, hay muchos documentos secretos desde la Segunda Guerra Mundial que aún no conocemos.

3. En este país no hay sentido del humor. España es un país tan conservador que no admite que se juegue con estas cosas. He leído críticas de gente de izquierdas y de derechas al programa. No admiten que se les haya tomado el pelo. No hay sentido del humor.