
Para una persona como yo, un poco escéptica y poco amante de los fanatismos este tipo de engaño, fraude, o como lo queráis llamar, es impensable, es difícil de que alguien me convenza de creer en algo tan intangible como una aparición y que el agua cura por ser tocada por la Virgen. Pero debo reconocer que hay gente muy impresionable y que en un momento difícil de su vida puede creer en todo lo que le dé algo de esperanza, ya sea mínimamente posible o no. Puede que como no me he visto nunca en una situación límite, no puedo opinar de la forma que me gustaría, pero es natural en el ser humano inventar historias que satisfagan su afan por descubrir, por saber, por conocer. Da igual que con el paso del tiempo la mayoría haya dejado de creer literalmente lo que otros le cuentan. La verdad es que la mayoría de estas historias, leyendas, religiones o respuestas hasta lo que en este momento es incontestable han derivado en actos de recolecta de dinero, limosna para hacer el bien a otros. Buena parte de ese dinero, luego se ha destinado a otros usos menos responsables, heroicos y generosos y han ido a parar a las arcas de los listos que siempre han jugado con la buena fe de las personas, su debilidad o la necesidad de creer que no todo está perdido en este mundo y que nos merecemos una segunda oportunidad si hacemos lo que unos aseguran que está bien.