domingo, 6 de abril de 2008

EL VIAJE DE LA ANTORCHA OLIMPICA


La antorcha olímpica ya está dando vueltas por todo el mundo, hasta el verano que irá a Pekín para el inicio de los Juegos olímpicos. Claro, todo eso si puede llegar a su destino. A su paso por Londres y París docenas de personas han interrumpido su traslado intentando apagar la llama olímpica. Todos intentaban boicotear de una forma u otra, una vez más, los actos relacionados con las olimpiadas chinas. Y por una parte no me extraña, la situación de los ciudadanos chinos y sobre todo la situación de Tibet hace que los juegos de Pekin vayan a ser unos de los más conflictivos. Pero es verdad que ya sabían todos los países, miembros del COI y deportistas cómo es el estado chino mucho antes de comenzar con los actos preolímpicos. Los juegos olímpicos tienen su sentido porque en la competición todos los ciudadanos son iguales, da igual de que país, raza o religión, todos compiten con su esfuerzo y su sudor, pero al dejar la pista, el campo o la piscina todos vuelven a ser lo que eran o los que le dejan ser. Eso es lo grande del deporte, pero como pasa en la mayoría de los acontecimientos importantes (a veces deportivos y otras no tanto) la política lo impregna todo y por eso las protestas políticas se han convertido en el gran protagonista de estos juegos, al menos por el momento. Y es una pena, porque desluce la gran celebración del deporte, pero por otro lado no podemos dar el visto bueno a las actuaciones de un gobierno que no respeta los derechos humanos y que parece conservar muchas de las costumbres milenarias de las que hacen gala. El deporte no tiene la culpa de quien organice los juegos, pero los ciudadanos están en su derecho de protestar por lo que no ven justo. Claro que todo depende del cristal con que se mire. Los musulmanes piensan que nuestras costumbres van en contra de la religión y que somos unos infieles, así que debemos pensar en las consecuencias de nuestros actos, no por miedo o temor, sino por estar seguros de que lo que reivindicamos con tanta fuerza no cambie drasticamente si el dinero está de por medio.

2 comentarios:

Jeremy dijo...

Well, you beat me to writing an article on the olympics!

The games and the organisers of the games themselves don't have the blame, and I agree that it is unfortunate that such a (in most cases) happy, and world-uniting event has to be tarnished and disrupted in this way, but, personally, I can't think of a better, more powerful and influential way to, at least, send a powerful message, or at most, display anger at the current state of human rights in China (as well as the treatment of the Tibet situation). China is a massive economy, and we already depend on it very much (although, sometimes I think this is wrong), and soon it is going to play an even more important role in the global economy. It worries me. If countries and economies want to grow, they have to play fair and they have to work to sharing at least SOME common values.

Un saludo,

J

Miguel dijo...

A ver María, que no te enteras! Que los juegos olímpicos no son un deporte! son un negocio! Son un parque de atracciones! Imaginate que han montado disneylandia en china. No se vería tan grave. Los JJOO se miden en términos económicos!
De todos los que protestan a muchos les importa un pito el deporte y han buscado una excusa para protestar por un problema que considero que es lícito otros protestan porque se está dañando el espíritu Olimpico con los abusos de China. Y otros protestan por las dos cosas Daño al deporte y los derechos humanos.
En los casos que protesten por el daño al deporte, que no se quejen! que eso no es deporte!!! Es espectáculo.

Y ojo! que yo no lo veo mal. Me parece muy requetebien, pues sólo con el espírtu olimpico no se consigue organizar un evento así.
Pero por favor, los valores del deporte estan en otro sitio.

Aunque bueno, con otros eventos deportivos por lo menos los que participan se están forrando, lo triste de los JJOO es que se forran todos menos los deportistas pues son casi todos amateurs y dedican media vida por una mierda de medalla de oro. Pero eso es otra historia ....