
Yo no quería, de verdad, lo prometo. No quería y no porque no tuviera ganas, sino por que mis visitantes (que en resumen son mis amigos) me dicen que de lo único que hablo es sobre televisión. Bueno, puedo aceptar la crítica y darles un poquito de razón, pero creo que uno de los fenómenos televisivos de este último tramo de año es el controvertido miembro del jurado de OT 2006: Risto Mejide y que merece un hueco en este blog.
Este personaje ha creado una multitud de teorías alrededor de su persona, muchos dicen que su actitud y sus palabras son parte de un personaje creado por él mismo y en colaboración del programa, otros que simplemente es el reflejo de lo que los concursantes se van a encontrar cuando salgan fuera, estoy segura de que si muchos hubieran sabido al entrar que lo más bonito que le iban a decir es: "me he quedado muy tranquilo porque en esta edición por fin he visto que hay un hortera" o "tengo dos noticias, la buena es que estás nominado" o "nos importa muy poco que desafines como una hiena, a cambio queremos que nos emociones" hubieran llorado al entrar y no de alegría. Todas esta expresiones unidas a la actitud chulesca y de superioridad que les aporta Risto hacen que cada domingo la nominación sea el momento del programa más esperado, da igual el cante, lo que importa es el insulto. Y es que debemos reconocerlo, en el fondo nos gusta. nos gusta poder odiar a alguien sin sentirnos culpables o identificarnos con el malo.
En el fondo, a mi también me gusta y no por los insultos ni por las palabras hirientes, sino por que le da un toque de realismo al programa, yo no me creo que todos sean tan amigos, que se alegren por los logros de los demás, ni que lloren con tanto sentimiento cada vez que se va un concursante, simplemente me cuesta creer que cuando entran en un programa así no hay nadie más competitivo que los demás y que no pongan la zancadilla en ningún momento, creo que Risto fomenta esa competición y que los hace poner los pies en la tierra aunque sea con palabras desagradables y calificativos despectivos.