
Ya han comenzado las movilizaciones, los vecinos y comerciantes del Casco Antiguo han comenzado a protestar y pronto se les unirán los alumnos. La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia ha dado la razón a la Asociación Amigos de Badajoz y ha determinado que la rehabilitación del Hospital Militar, que construyó el Cubo, es ilegal, por lo que ordena su derribo.
Hay que señalar que el Cubo no hace daño a nadie, quiero decir que no es un edificio de cinco plantas en primera línea de playa, ni estropea el hábitat de los animales que viven allí, ni es una construcción descontrolada. El Cubo alberga una de las mejores bibliotecas de Badajoz, en la que se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de la Torre de Espantaperros. Además, es el eje principal de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación.
Hace años el traslado de la Facultad a este punto de Badajoz ya fue conflictivo, los alumnos tuvieron que acostrumbrarse a pasear entre basura, aceras mal cuidadas, falta de transporte público, robos, yonkis y jeringuillas. Pese a todas las dificultades, se hicieron al nuevo lugar y llegaron a disfrutar, como no lo habían hecho otros, del centro de Badajoz. El casco antiguo se recuperó y ganó parte del esplendor que tuvo en otros tiempos. Ahora, esta resolución vuelve a jugar con los alumnos, que ven como su centro de estudios se derribará.
Me parece increíble que una vez que nos utilizaron como conejillos de indias, como la solución para que el Casco Antiguo no se convirtiera en un gueto al que no se podía acceder por la peligrosidad de sus calles, ahora vuelvan a jugar con nocotros y decidan echarnos de un centro que se creó a medida de las necesidades de los alumnos y la actividad que se desarrolla en él. Una vez que ya nos hemos olvidado del barro en invierno, de las matas de hierbas sin cuidar que nos ganaban en altura en verano, de las cuestas interminables y de las malas conexiones con el resto de la ciudad, ahora que la muralla árabe estaba llena de jóvenes y que tenía vida propia, llega una decisión injusta que no va a beneficiar a nadie. Por que si se van a gastar 8 millones de euros en derribar parte de un edificio útil y moderno no va a quedar dinero para rehabilitarlo, será como un grupo de piedras más, como tantas que se quedan olvidadas en las ciudades.
Desde aquí mi apoyo incondicional a todas las iniciativas que estén a favor de salvar el Cubo, la Facultad y la vida que se ha generado en el Casco Antiguo desde que los estudiantes pasean, viven y desarrollan su actividad en él.