miércoles, 4 de febrero de 2009

EL GOYA PERDIDO

Uno no recibe premios todos los días, y sin embargo, por el afán de la celebración pueden llegar a perderse. Albert Solé ha sido el galardonado.
más recordado y nombrado en esta edición de los Premios Goya, y no precisamente por ser uno de los favoritos, aclamados o esperados, ya sabemos que en España el público sólo grita los nombres de los actores famosos y guapos y casi ninguno se acuerda de los profesionales que se ponen detrás de las cámaras. Su premio ha estado en boca de todos, y en alguna que otra mano inadecuada, y es que en la noche de los Premios, lo perdió, o lo secuestraron temporalmente, como he oído definirlo en algún medio de comunicación. Sí, parece increíble, pero en la celebración del Goya, Albert Solé dejó su premio en el ropero de una discoteca, junto con su abrigo, y un crítico de cine en paro, lo vio y le dijo al vigilante del ropero, dame mi abrigo y mi Goya y así, de esta forma tan sencilla, se llevó el premio a casa. Lo ha devuelto, un día después y su robo o secuestro dice que fue como protesta al sectarismo del cine español. Toda una historia, que bien podría convertirse en un guión de cine. El afectado se ha sentido muy molesto por el suceso y cree que la protesta no debería haberse hecho con su premio.
Pero para mí todo se resume en lo mismo, si, en lugar de dejar el Goya el premiado realizador al mejor documental (Bucarest. La memoria perdida), lo hubiese dejado un actor famoso, digamos por ejemplo Bardem, nadie hubiera podido llevarse el premio, ¿quién no reconoce a Bardem?, sin embargo, Albert Solé no es conocido, por que no sale delante de la cámara, ni en las revistas del corazón, pero sus colegas de profesión le han reconocido su trabajo, que frente al gran público se conozca y divulgue es un gran paso, aunque sea a costa de estos incidentes que parecen más de una comedia que de las páginas interiores de un periódico. Como decía algún erudito (he intentado saber quien es el autor de la dichosa cita, pero no se ponen de acuerdo, desde una cita del Quijote a Oscar Wilde, pasando por un mafioso siliciano...) "Que hablen de mí, aunque sea mal".


fotografía tomada de: http://www.elsemanaldigital.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El único Goya que ha merecido la pena (un reconocimiento tarde y mal a una genial y prolífica carrera) ha sido el honorífico otorgado al enorme Jess Franco.
A título personal, el cine español apesta.

anapedraza dijo...

Spain is different, en fin. Muy buen post, no hay nada más que decir.

Espero que todo te esté marchando bien.

¡Un saludete!

MIGUEL

María dijo...

Bueno, la verdad es que hay muchos genios sin reocnocer por el mundo, pero bueno. No me gusta generalizar, pero yo diría que parte del cine español apesta, pero en la misma medida que apesta parte del cine de otros países. ¿Cómo vamos a exportarlo si no lo aguantamos ni nosotros?