
Un millón y medio de Euros. Eso es lo que vale la dignidad de Marilyn Monroe, o al menos eso es lo que pensará el millonario fan que ha pagado esa cantidad para conseguir el vídeo más escandaloso de Marilyn. Un vídeo que guardaba celosamente el FBI y del que un investigador consiguió hacer una copia, que ha subastado. Una cinta que llevaba guardada más de cincuenta años y que por el momento no verá la luz. Así se forma una leyenda, no sólo muriendo joven y rodeada de rumores de complot político, escarceos amorosos con hombres poderosos y coqueteos con las drogas y la depresión. Una leyenda es la que después de morir siga generando interés, curiosidad y novedad. Y esa es una de las cosas que más me fascinan, no de la actriz, sino de este mundo en general. ¿Qué cosas se guardan en almacenes olvidados? Cuáles son los secretos que guardan esas personas que décadas después de su fallecimiento siguen valiendo miles de dólares. ¿Tan importante era el vídeo para el gobierno de EEUU? Parece que lo que intentaban averiguar era si el otro protagonista del vídeo era el presidente Kennedy o su hermano, investigaciones que no han dado sus frutos. En fin, que las imágenes con las que han soñado miles de hombres, y seguro que algunas mujeres, están a buen reguardo en una caja fuerte, de momento para no ver la luz. El fan que ha comprado el vídeo de 16 minutos dice que lo ha hecho para que la imagen de Marylin no se vea empañada por este documento, pero no lo ha destruído, claro que un millón y medio de dólares no se ganan todos los días como para ir derrochándolo quemando un vídeo de hace 50 años. Superará la tentación el fan (o sus herederos) de no revender, subastar, publicar o reproducir el vídeo. Es difícil saberlo, por eso si de verdad quería que nadie viese ese vídeo debería haberlo destruido y aunque para algunos sería tirar el dinero, para otros (como para mí) sería un gesto de verdadero de admiración y respeto hacia la actriz más polémica, sexy e imitada de Hollywood.