
Han pasado 30 años de aquellas palabras del Teniente Coronel Tejero, los disparos y la confusión que se vivió aquel día y aunque hoy todo parece muy lejano hay factores que continúan en nuestra sociedad, hay personalidades que en lugar de olvidarse a lo largo de los años se han convertido en un símbolo, en un icono, en historia viva.
Hoy he leído y escuchado mucho de lo que pasó aquel día, a los periodistas, diputados, presidentes y hay algo que me ha sorprendido. La mayor parte de las personas que estaban en el hemiciclo pensaron que era un ataque terrorista de ETA. 23 años después, precisamente un 11 de marzo, todos volvimos a pensar en ETA como la autora de otro hecho que cambió a la sociedad española. Hay cosas que no cambian, las preocupaciones de los españoles no son tan diferentes de las de hace 30 años, pero afortunadamente hemos evolucionado, hemos crecido y hemos aprendido a respetarnos.
El 23-F es el recuerdo de un intento de Golpe de Estado fallido, el día en que muchos se hicieron Juancarlistas, en que los medios de comunicación se convirtieron en la única posibilidad de conocer qué estaba pasando y el día en el que se consolidó definitivamente la democracia en nuestro país, precisamente con un acto que nada tenía de democrático y que pretendía volver a un régimen que había durado demasiados años.
La imagen que ilustra este post es una de las 17 fotografías que se sacaron del Congreso, fue un fotógrafo de la Agencia EFE y ganó el World Photo Award 1981.
Imagen tomada de: www.dentrotele.com